Vaya, vaya, si la memoria no me falla, Alberto me ha pillado en la playa. Y allí mismo me ha metido el mástil después de un masaje táctil. Y amándonos entre las olas probó mi sabor a salitre como el de las caracolas… ¡Así de salada sabía la leche, que salió de nuestras pirolas! De tanto que me la metió por poco allí mismo me ahoga…
Moraleja: Si follas en la playa, y la arena meter te deja, cuida que nadie te vea ni te lleve la marea, ni un pez te coma la polla.
"Envuelto en rayos de solTu cuerpo de oro brillaba,
Brillaba tu espalda
Y las gotas resbalaban.
Entramos en la mar
Te quise ver desnudo
Y cogí tu sexo con mi mano,
Mi peje verde te mimaba;
Abriste tus piernas
Y me dejaste que entrara:
Chupe tu cuello y tu pelo.
Toda tu piel era marea
Y bajabas y subías
Y yo te penetraba,
Se hundían nuestros pìes
En la arena y las olas
Nos limpiaban, y bajaba
Y subía, entraba en ti
Y llamabas a las caracolas
Con ecos de alegría
Y cortábamos el mar
Desde la proa. Y mi mastil
Dentro de ti buscaba
ardiendo la otra orilla."

3 comentarios:
Alberto siempre poniéndonos cachondos con sus porno-poemas. Y estoy por dejarme que me haga todas esas cosas en la playa (jajaja), con lo ecologista que soy yo, y lo que amo la naturaleza (jajaja). Besos para todos.
Es tu voz
chorro intangible
que me eleva,
eco grave,
que desnuda.
Tus notas son un bebedizo intenso
como tu barba,
como tu vello de animal en celo,
como tu melena negra cubriendo
el profundo secreto de tu mirar de lobo.
Eres un laberinto donde me pierdo,
y tu voz retumba,
por mis pasillos interiores,
donde mana la blanca leche que te ofrezco.
Me persigues a donde duermo
buscando más que nada mis latidos
y entre mis piernas
el pedernal de fuego.
Besos, Alberto
/
Publicar un comentario en la entrada